Alejandro Ariza
Alejandro, joven caficultor y su padre, quienes se adentran en el mundo del café por casualidad. Inicialmente un contador, su padre se vio involucrado en el negocio del café cuando un cliente buscó su ayuda para encontrar café en Cauca, su tierra natal. Ambos se enamoraron de esta industria, viéndola como una oportunidad para desafiar los estereotipos de la región y contribuir a la reforestación de áreas afectadas por la violencia y cultivos ilícitos.